Detienen a Puigdemont en Cerdeña por pedir una pizza con piña

Dos carabinieri se abalanzaron sobre el expresidente de la Generalitat antes de que el de Amer pudiera dar un mordisco a su pizza con piña.

Carles Puigdemont
El exalcalde gerundense tuvo un ataque de gula y lo acabó pagando caro.

El expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha hecho encabronar a los sardos. Detienen a Puigdemont en Cerdeña por pedir una pizza con piña.

Tamaño delito gastronómico no ha pasado desapercibido para los sardos (sardo, sardo yo te canto, sardo de mi pelucón) y Puigdemont se encuentra ahora en las dependencias de delitos gastronómicos de el Alguer.

El expresidente catalán huido en Bélgica y sobre quien pesa una orden internacional de captura dictada por el Tribunal Supremo, ha sido detenido el jueves en la isla de Cerdeña.

El de Amer está pendiente de ser puesto a disposición judicial en los juzgados de Sassari, acusado de delitos de lesa gastronomía.

El exalcalde de Gerona fue abordado por dos policías italianos cuando se disponía a llevarse su pedido, una pizza con piña con extra de kiwi.

NUESTROS PRIMATES COLABORADORES SE DIRIGEN A LA ISLA ITALIANA DE CERDEÑA PARA PULSAR LA OPINIÓN DE LA PEÑA:

Nuestros periodistas simiescos están como unos monos con zapatos nuevos. Cerdeña es un nuevo destino turístico y se piensan emborrachar, pero bien.

Detienen a Puigdemont en Cerdeña por pedir una pizza con piña, y Paren las rotativas va en busca de la exclusiva del siglo.

Ya sabemos que los italianos son muy suyos con esto de la gastronomía, pero si alguien se le ocurre poner salsa de ketchup en la paella o en una fabada, nosotros también nos enfadaríamos.

Ahora, eso de tener una sección de delitos gastronómicos es novedoso y delicioso a la vez.

Atardece en Sassari cuando aterrizan los monos borrachuzos dispuestos a liarla parda en la isla italiana.

Antes de empezar a currar, nos emborrachamos un pocazo y despúes nos dirigimos al aeropuerto de el Alguer.

Una vez allí nos entrevistamos con el oficial al mando y nos dice que Puigdemont está bien.

«No es nada personal, pero el equipo de delitos gastronómicos de la Isla de Cerdeña no tuvo más remedio que actuar ante tamaña osadía. ¡Pizza con piña!, eso no lo podemos permitir aquí», nos explica el Carabiniere.

Ante de irnos tenemos un pequeño percance cuando vemos al Becario Desbocado esposado y custodiado por dos Carabinieri. El chaval no se ha enterado de nada y había pedido una pizza con piña para acompañar sus birras.

Desde Paren las rotativas, como siempre al pie del cañón, les seguiremos informando de todas las novedades que acaezcan a lo largo y ancho del orbe.