Feministas piden el cambio de nombre del estadio Zorrilla por misógino

Un grupo de feministas piden el cambio de nombre del estadio Zorrilla por misógino, arguemntan que a nadie le gustaría que un estadio se llamara Cabroncete.

Zoriila
El grupo de feministas radical, "Axilas Violetas" piden el cambio de nombre del estadio del Real Valladolid

Y volvemos a Valladolid, la capital del cocodrilo para contaros un caso que no dejará indiferente a nadie. Un grupo de feministas piden el cambio de nombre del estadio Zorrilla por misógino.

El grupúsculo autodenominado «Axilas violetas» ha emitido un comunicado oficial explicando con más pelos que señales lo sucedido y sus argumentos.

La portavoz (a) del movimiento «Axilas Violetas» ha sido clara y contundente con nuestros primates colaboradores.

Nuestros primates colaboradores se habían desplazado un día antes a Pucela para degustar pinchos de lechazo y beber vino de la Ribera del Duero.

ENTREVISTA CON LAS FEMINISTAS:

La entrevista con las feministas tiene lugar en un conocido barrio de la capital vallisoletana, sal al balcón sal al balcón, que te estoy rondando.

Las Axilas Violetas, un grupo de feministas piden el cambio de nombre del estadio Zorrilla por misógino, nos reciben muy amablemente en su sede y nos ofrecen un zumo de piña.

El Chimpancé Ilustrado se enfada y dice que la piña le da ardor de estómago y lo que ellos quieren son torreznos y vino del bueno.

La portavoz de Axilas Violetas cede a las peticiones de nuestro iracundo primate, más por miedo que por otra cosa.

Nos comenta que en Valladolid, los domingos y fiestas de guardar, está de moda decir eso de «me voy a Zorrilla», a ver el fútbol y eso denigra a las mujeres. Claramente.

«Cada vez que me dicen Zorilla, yo les llamo Cabroncetes, a ver si así aprenden de una vez a poner bien el nombre a un sitio público, coño», concluye la portavoz.

Nuestros primates colaboradores le intentan disuadir diciéndole que Zorrilla fue un escritor, que no le dé más vueltas, pero «Axilas Violetas», siguen erre que erre, Zorrilla.

Al final todos acabamos echándonos unas risas en la sede y no hace falta salir a buscar mas alcohol, ya que los primates colaboradores están servidos.

En Pucela ya nos empiezan a conocer.

Desde Paren las rotativas, como siempre sal pie del cañón, les iremos informando de todas las novedades que acaezcan a lo largo y ancho del orbe.