Un señor de Jaén compra una bolsa de magdalenas y le toca una vicepresidencia

El cliente aurgitano estalló en júbilo llamando la atención de dos guardias de seguridad del establecimiento y de tres psiquiatras.

Supermercado
El jienense se llevó una grata sorpresa y fue corriendo a casa a decírselo a su señora esposa.

Ocurrió en la capital aurgitana, y el Gobierno del Reino de España no descarta que se suceda en otras capitales españolas. Un señor de Jaén, cuya identidad no podemos desvelar porque al hombre no le sale de los cojones, fue al supermercado, compró una bolsa de magdalenas y le tocó una vicepresidencia de Gobierno.

El cliente jienense, es el típico señor que mientras hace la compra, abre los productos para ir picando y que la tarea se hace mas llevadera, haciendo caso omiso a todos los carteles y todas las indicaciones de los trabajadores del supermercado.

Cuando se adentró en la sección de congelados, un escalofrío le recorrió la espina dorsal, pero no nos desviemos del tema. El padre de familia vio una papelera, y cuando se disponía a tirar la bolsa vacía ya de magdalenas vio un sobre lacrado bien majo.

Cual fue su sorpresa que al abrirlo descubrió que le había tocado una vicepresidencia del Gobierno y estalló en un alborozo y un júbilo irrefrenables y empezó a gritar a viva voz en medio del establecimiento: «Soy vicepresidente, soy vicepresidente», llamando la atención de dos guardias de seguridad y de tres psiquiatras.

Una voz en lontananza, probablemente desde la sección de charcutería le réplicó: «Eso no tiene mérito, ya hay muchos»; a lo que el hombre replicó, «Cállese señora y métase en sus asuntos».

Y el señor se fue, más contento que un hombre con una vicepresidencia nueva, a contárselo a su señora esposa.

Desde Paren las rotativas, como siempre al pie del cañón, les seguiremos informando de todas las novedades que acaezcan a lo largo y ancho del orbe.