Frankenstein pide que dejen de compararlo con el Gobierno de Sánchez

El popular monstruo de ficción creado por la narradora inglesa Mary Shelley, pide encarecidamente que deje de comparársele con el Gobierno de Pedro Sánchez.

Frankenstein
El monstruo de ficción está hasta las mismísimas pelotas de que le comparen con el Gobierno de Pedro Sánchez

El famoso monstruo de ficción creado por la dramaturga y narradora de Somers Town, Mary Shelley, ha salido a la palestra tras muchos años de silencio, para quejarse y pedir encarecidamente que no se le compare más con el gobierno que formará Sánchez en España.

Frankenstein convocó una rueda de prensa en Londres ayer por la noche con la intención de dejar muy claro que esta hasta las pelotas (que no sabe de quien son, dicho sea de paso) de que le comparen con el Gobierno que se formará hoy mismo en el Reino de España.

«A ver, madafakas, dejad de compararme con el Gobierno de ese tipo por favor, en primer lugar no soy español, estoy harto de que me nombren, no tengo el cerebro de Rufián, ni las manos de Otegui, ni las piernas de Iglesias ni mucho menos el corazón de Pedro Sánchez, así que por favor, pido encarecidamente a la oposición española que deje de compararme con dicho Gobierno de retazos», dijo el popular monstruo de ficción visiblemente irritado.

«Independientemente del resultado de la sesión de investidura, pido un poco de respeto para mis personas», prosigue Frankenstein.

Nuestros primates colaboradores no se han perdido detalle de la rueda de prensa del monstruo de ficción y han anotado todo lo posible antes de perderse en la niebla de Londres para tomarse unas pintas de birra inglesa.

El Presidente del Gobierno del Reino de España, Pedro Sánchez, ha agradecido al monstruo el gesto, de la misma manera que Pablo Iglesias. La oposición ha pedido disculpas a Frankenstein, pero ha dicho que la metáfora está tan bien traída, que es casi imposible no utilizarla.

Desde Paren las rotativas, como siempre al pie del cañón, les seguiremos de todas las novedades que acaezcan a lo largo y ancho del orbe.