Un musulmán se convierte al Cristianismo tras comerse un bocata de jamón

Mohamed ha visto la luz, después de irse de tapeo con con dos vecinos de la localidad salmantina de Guijuelo. Mañana quiere ser bautizado en la iglesia de la población.

Mohamed Ali y Alá, un ciudadano residente en la localidad salmantina de Guijuelo se ha convertido al Cristianismo tras comerse un bocata de jamón ibérico y unas carilladas de cerdo. También se tomo un vino, pero eso no lo quiere decir muy alto por si se enteran en la comunidad musulmana de Salamanca.

Todo empezó, según la información que han recabado nuestros primates colaboradores de Paren las rotativas, cuando Mohamed, se encontró en un bar, con dos amigos, que le invitaron a tan exquisito manjar.

El musulmán no lo dudo ni un momento, se quitó la chilaba y llamó a su esposa para que se quitara el hijab.

«No he probado bocado más delicioso en mi vida, no sé como he podido estar tan engañado durante tantos años, así que desde este momento, me convierto al Cristianismo, para poder comer mañana otro bocadillo de jamón ibérico. Las carrilladas pueden esperar hasta el fin de semana», ha declarado Mohamed, tras la pitanza, y un poco animado por el consumo de alcohol.

«Es que no estoy acostumbrado, leches, no os riáis de mi, que el vaso de vino me ha subido a la cabeza y ya no sé ni lo que digo, además, nunca he sido entrevistado por monos, no sé si voy borracho como una cuba o es que sois monos de verdad», ha proseguido Mohamed.

Nuestros primates colaboradores, no han desvelado el misterio, ya que creen que es bastante evidente que son monos, bastante monos.

«Esperemos que no cambie de opinión mañana, ahora tiene un paladar agradecido, y unos efluvios etílicos considerables, pero si no cambia de opinión, mañana, Don Servando, el cura del pueblo le bautizará como mandan los cánones», nos cuenta el tabernero implicado en tan bizarra historia.